Gatitos y mascotas mayores

Aunque el perro o el gato que ya vivía en la casa hayan convivido pacíficamente con otros animales, no hay garantías de que vayan a recibir con alegría al gatito pequeño ni que vayan a tolerarlo

Algunos animales más ancianos y buenos aceptan rápidamente cualquier mascota que llegue al hogar. Generalmente, hasta el perro o gato más tranquilo estará preocupado por la aparición de un nuevo gatito.

Cuando traigas a casa a un gatito nuevo, el perro o gato que ya tenías necesitará mucha atención extra. Tiene que seguir sintiéndose querido y debe saber que el recién llegado no constituye una amenaza para el puesto que ocupa en la casa.

Tu nuevo gatito

Al llegar a su nueva casa, es importante que el gatito esté aislado. Elije una habitación en un territorio neutro (no donde le guste dormir a la mascota más antigua). Esto te dará tiempo para transmitir seguridad a la mascota más antigua, y protegerá al gato joven de una posible agresión.

Un lugar para el gatito

Pon en la habitación del gatito una cama, un rascador, una caja de arena, un comedero y un bebedero y juguetes. Pon el gatito en la habitación y deja que explore un poco en tu presencia. Después déjalo solo un rato para que se adapte a su nuevo entorno.

Al principio, es posible que el gatito se esconda. Intenta convencerle de que salga para confortarle. Pero no seas impaciente. Poco a poco irá abriéndose a tí.

Primeras presentaciones

Los animales se conocen por el olor. La mascota más antigua pasará mucho tiempo olisqueando por debajo de la puerta de la habitación del gatito. El gatito hará lo mismo por el otro lado.

Lo más seguro es que, al cabo de un día o dos, ya puedas determinar cuál es la reacción de la mascota más antigua hacia el nuevo gatito. Un perro que esté ansioso de conocer al gatito rascará la puerta y moverá el rabo, mientras que un gato ronroneará y adoptará una actitud curiosa o amistosa. Pero, si el perro gruñe o le ladra a la puerta, y el gato sisea y se altera, lo mejor será esperar unos días más antes de intentar más interacciones.

¡Ve despacio!

Cuando creas que la mascota más antigua está preparada, presentalas abriendo la puerta lo justo para que se vean y se huelan la una a la otra. Vigílalas muy de cerca. Según sus reacciones, ve abriendo la puerta cada vez más durante periodos breves de tiempo hasta que se acostumbren a mirarse la una a la otra sin alterarse. Este procedimiento puede durar varios días, pero suele tener éxito.

La primera vez que las dos mascotas estén cara a cara, el encuentro será breve y es de esperar que sea tranquilo. Si la mascota más antigua es un perro, bastará con un control adecuado, por ejemplo una correa, para impedir que persiga y asuste al gato.

No fuerces la situación. Deja que los animales se acerquen o se alejen a su antojo. Repite estas presentaciones breves las veces que sea necesario, hasta que los animales se encuentren cómodos estando en la misma habitación, bajo supervisión. No esperes una amistad instantánea; estas cosas cuestan.

Un lugar para todos

Hay que hacer entender a la mascota más antigua que la recién llegada no se apoderará de su territorio. Si tiene un lugar favorito para dormir, no dejes que el gatito duerma allí. Dale al gato joven sus propios juguetes.

Con frecuencia, los animales son muy posesivos con sus comederos y bebederos. Lo ideal, ya que el gatito debe comer su propia comida para gatos pequeños, es que su comedero y su bebedero estén en una habitación o zona distintos durante todo el tiempo que sea posible.

Lleva un control de las horas de comida para que ninguno de los animales aparte al otro de su plato. Dado que durante sus primeros 12 meses lo mejor es que se alimente de comida para gatos pequeños, puede que le convenga seguir alimentándolo durante un tiempo en una habitación cerrada.

Aunque los alimentos de primera calidad diseñados para todas las etapas de la vida aportarán una nutrición completa y equilibrada para los dos animales, si el gato adulto es propenso al sobrepeso, no necesitará las calorías añadidas que aporta la comida para gatos pequeños. De hecho, si tu gato ya está siguiendo una dieta para perder peso o controlarlo, el gato pequeño no recibirá toda la alimentación añadida que necesita para su cuerpo en desarrollo si comparten los comederos.

Lo mejor es darle a las mascotas la comida adecuada para la etapa concreta en la que se encuentren.

Cajas de arena

Con frecuencia, en las casas se utiliza la misma caja de arena para dos o más gatos, pero hay muchos gatos adultos a los que no les gusta compartir la caja con un gatito, al menos hasta que se adaptan mejor el uno al otro.

Lo más seguro es que el uso de dos cajas de arena ayude a evitar que el gato adulto empiece a hacer sus necesidades en áreas inadecuadas como acto de rebeldía.

¿Amigos, adversarios amistosos o enemigos?

Puede pasar más de un año hasta que las dos mascotas se adapten del todo la una a la otra. Puede que nunca se hagan amigas, que no pasen de tolerarse mutuamente.

Aún en los casos en los que mantengan la distancia, la mayoría de las mascotas agradecen la calidad de otro animal cuando sus amos no están en casa. Pero, con el tiempo, la mayoría de las mascotas entablan una relación viable, aunque no se hagan amigos íntimos.

Antes de meter a un gato pequeño en casa

  • Haz que lo examine su veterinario para asegurarte de que está sano y libre de parásitos.
  • Asegurate de que todas las vacunas de las mascotas estén al día.
  • La agresividad disminuye cuando se castra a los dos animales (en el caso del gatito, ha de hacerse a la edad adecuada).

Después de meter a un gato pequeño en casa

  • Al principio, debes aislar al animal.
  • Presenta a las dos mascotas de forma gradual.
  • Proteje el "territorio" y los derechos de la mascota de más edad.
  • Proporciónales comederos, bebederos, juguetes y cajas de arena independientes.