CUIDADO Y ALIMENTACIÓN DE UNA HEMBRA EN PERIODO DE LACTANCIA

Desde siempre se ha demostrado que la leche de la madre es el mejor alimento para los recién nacidos. Estudios llevados a cabo con diferentes especies han documentado los mecanismos que mantienen la leche con unos altos valores nutricionales independientemente de la situación de la hembra.1

Estos estudios verifican que una hembra en periodo de lactancia produce la cantidad necesaria de leche nutritiva para criar a sus cachorros, aunque su estado de salud se deteriore. Para los criadores de perros concienciados, el reto consiste en ofrecer una nutrición a la hembra que le permita no sólo alimentar a sus cachorros, sino también mantener un buen estado de salud.

Lo normal es que la madre pierda algo de peso durante la lactancia; sin embargo, conviene que dicha pérdida no supere el 10% de su peso original.Resulta mucho más fácil lograr este objetivo si la madre está en buena forma antes del parto, algo que suele certificar que también estaba en buena forma durante el apareamiento.

Una nutrición de calidad, si bien resulta crucial, no es la única medida que puede tomar un criador para garantizar la buena salud de la hembra tras el parto. También conviene contar con unas instalaciones limpias y secas. El ejercicio diario y el aire fresco, además, hacen más agradable el periodo de lactancia. El examen diario de las glándulas mamarias de la perra permite detectar posibles infecciones en las mamas y proceder con un tratamiento inmediato.

Evidentemente, una buena reserva de agua limpia también es muy importante para el bienestar de la madre. El agua que consume la madre afecta directamente a los cachorros, ya que los recién nacidos la precisan en grandes cantidades. En ocasiones, los criadores pasan por alto esta función del periodo de lactancia. El cachorro requiere una entrada constante de fluidos para mantener el volumen sanguíneo, y esta función hidratante de la leche es tan importante como su papel nutricional.

CAMBIOS EN LA LECHE DURANTE EL PERIODO DE LACTANCIA

Uno de los factores más fascinantes de la lactancia es la capacidad de cambio de la leche durante todo el periodo. Por ejemplo, el contenido energético de la leche de la madre aumenta progresivamente durante los primeros 40 días de lactancia, y luego desciende hasta el día 50, coincidiendo con las fechas en que los cachorros empiezan a ingerir alimentos sólidos.1 Esto permite avanzar el retroceso de los tejidos mamarios para que la perra pueda poner fin a la producción de leche. El contenido de grasa de la leche también varía durante el periodo de lactancia. Al principio, el nivel de grasa es de un 2,4%. A mitad del periodo de lactancia, el nivel aumenta hasta un 5%, para disminuir al 2,6% cuando se aproxima el destete. El calcio se mantiene alto durante todo el periodo de lactancia, pero sigue aumentando aún cuando se aproxima el destete. Los niveles de magnesio, hierro y zinc varían durante todo el periodo.

Conviene destacar que el nivel nutricional de la madre debe ser muy alto para que se produzca esta variación de nutrientes y para ofrecer una nutrición óptima a los cachorros. Un ejemplo específico lo encontramos en el llamado síndrome de la “leche tóxica”, que puede afectar a los cachorros de entre 3 y 14 días. El síndrome puede estar provocado por una infección uterina y/o mamaria, pero en algunos casos se debe a un suplemento de zinc, lo que sugiere que el trastorno puede producirse, en parte, por una ingesta inadecuada de zinc.2 Este ejemplo ilustra la necesidad de un plan altamente nutricional que aporte los diversos nutrientes que precisa la madre lactante.

La imposibilidad de consumir el calostro durante el periodo crítico, cuando el intestino queda abierto a la absorción intacta de las proteínas, pone en un serio compromiso el estado inmunológico del cachorro neonatal.5 Esta situación puede producirse por la incapacidad de la perra para producir calostro, o bien por la incapacidad del cachorro para amamantarse. La acción correctiva más acertada pasa por recoger el calostro de otra madre o de una muestra congelada para alimentar al cachorro mediante un tubo estomacal.5

Aunque es una solución mucho menos aconsejable, también puede utilizarse calostro procedente de otras especies (por ejemplo, bovinas). Los anticuerpos que provee el calostro procedente de ganado pueden no aportar protección al cachorro; en este caso pueden utilizarse otras defensas no específicas (lisozima, lactoferrina y oligosacáridos).5 Estos nutrientes protegen al cachorro de las bacterias destruyendo los patógenos o bien protegiendo a su intestino de las toxinas bacteriales.

TOMA DE LECHE EN LOS CACHORROS

Muchos criadores no son conscientes de la cantidad de leche que producen las madres en periodo de lactancia. Por ejemplo, los cachorros de beagle toman una media de 156 gramos por día. Si tenemos en cuenta la camada media, una madre beagle tiene que producir un litro de leche al día.3 Las razas más grandes, por lo tanto, tienen que producir una cantidad bastante más generosa cada día. La producción de leche se reduce cuando los cachorros empiezan a ingerir alimentos sólidos, pero por sí sola puede promover el crecimiento normal de los cachorros hasta las cuatro semanas.1 Sea como fuere, las enormes cantidades de leche saludable que requieren la mayoría de camadas obliga a brindar una nutrición de calidad para que el proceso de lactancia sea provechoso. Si a este hecho sumamos que los cachorros dependen totalmente de la leche de su madre para nutrirse e hidratarse, la producción de grandes cantidades de leche de calidad adquiere una importancia capital.

ALIMENTACIÓN DE LA MADRE DURANTE LA LACTANCIA

La producción de leche es un proceso que consume energía, de modo que el nivel energético de la dieta de la madre resulta de vital importancia para el proceso de lactancia. Resulta recomendable, nada más producirse el parto, aumentar el nivel de energía metabolizable (EM) de la madre hasta el 200% de la cantidad de mantenimiento utilizada normalmente. En otras palabras, la madre debe comer el doble de comida que ingería antes de parir. El nivel de EM debe aumentarse al 300% del nivel de mantenimiento durante la etapa de mayor demanda del periodo de lactancia, a las 3-4 semanas del nacimiento.

Muchas madres no pueden consumir suficientes calorías para asegurar la adecuada producción de leche y el mantenimiento de su estado físico en una o dos comidas al día. La cantidad total de comida diaria debe dividirse en cuatro o más tomas, para que la EM total sea más fácil de alcanzar. Además, conviene utilizar alimentos para perros con un nivel mínimo de EM de 430 kilocalorías/cuenco, para asegurar la densidad energética y las calorías adecuadas en pequeñas cantidades de comida.

En muchas ocasiones, para cubrir tan alto cupo de calorías sin descuidar los problemas digestivos habituales de las madres en periodo de lactancia, lo mejor es optar por una comida para perros para mejorar el rendimiento. Pensada para perros que trabajan muy duro, estos alimentos aportan niveles energéticos muy altos en una matriz densa y muy digerible. La mejor opción utiliza grasa como fuente principal de energía. Como la grasa tiene más del doble de calorías por gramo que los carbohidratos, la madre en periodo de lactancia obtiene mayores cantidades de energía con menos comida. Estos alimentos de “rendimiento” aportan, además, una fórmula equilibrada que contiene los nutrientes necesarios a medida que la leche de la madre va cambiando durante el periodo de lactancia. Conviene destacar que la mejor forma de comparar alimentos se basa en este “método de porcentaje de calorías.” Los perros comen para obtener calorías, de modo que la medida más precisa se obtiene mediante un porcentaje de las calorías del alimento.

Cuando la madre se nutre con un alimento muy digerible para mejorar el rendimiento, no se requieren suplementos. En definitiva, he aquí el método más sencillo y económico para alimentar y brindar la nutrición óptima a la madre.

Tabla1: Características de un alimento de alto rendimiento adecuado para la perra lactante

Características de un alimento de alto rendimiento adecuado para la perra lactante

 

Densidad Energética

4500 kcal ME/kg o mayor

Grasa

50 -65% de calorías*

Proteína

30 – 35% de calorías, proveniente de carne*

Carbohidrato

10 -15% de calorías

Fibra

3% a 7% de fuente de fibra moderadamente fermentable

Ratio ácido graso (omega6:omega 3)

Ratio ácido graso (omega 6:omega3) de 5:1 a 10:1

*valores en etiqueta para el análisis garantizado serán un mínimo
de 20% de grasa y 30% de proteína

CUIDADO Y ALIMENTACIÓN DE UNA HEMBRA EN PERIODO DE LACTANCIA

Martin Coffman, DVM
Research and Development Division
The Iams Company, Lewisburg, Ohio, USA, 2001

REFERENCES

1.Lonnerdal B. Lactation and neonatal nutrition in the dog and cat, in Proceedings. Canine Reproductive Health, North American Veterinary Conference, 1997; 13-15.
2.Moser JE. The puppy from birth to six weeks. Vet Clin North Am Small Anim Pract 1978; 8:79-100.
3.Oftedal O. Lactation in the dog: Milk composition and intake by puppies. J Nutr 1984; 114:803-812.
4.Moser D. Feeding to optimize canine reproductive efficiency. Probl Vet Med 1992; 4:454-550.
5.Lepine AJ. Nutritional considerations affecting canine reproduction, in Proceedings. Canine Reproductive Health, North American Veterinary Conference, 1997; 23-27.