Cómo introducir un gatito a tus hijos

Agregar un nuevo gatito a tu familia es un momento feliz para todos. Los enlaces que creas ahora con tu nuevo compañero durarán muchos años.

Introducir un gatito a los niños pequeños puede tener sus desafíos - tratar seguir estos sencillos pasos para que los primeros encuentros sean armoniosos para todos.

Si tienes niños pequeños y deseas tener un gatito en tu familia, aquí hay algunas consideraciones a tener en cuenta:

  • Hacerse cargo. Los niños pequeños no pueden ser responsables de una mascota. Los niños no deben alimentar al gato o controlar su consumo – sólo un adulto puede hacerlo.
  • Presentarlos con cuidado Asegúrate de presentar tu gatito poco a poco a tus hijos o a tus otras mascotas. Puede ser una experiencia abrumadora y los gatitos (y niños) pueden portarse de forma impredecible.
  • Involucra a tu hijo. Ser responsable no significa excluir a tu hijo de la ayuda. Los niños pequeños pueden ayudar con las compras, el nombre, la alimentación y las sustituciones de la caja de arena, siempre que sea bajo la supervisión de uno de los padres. Las visitas al veterinario también son una forma excelente de que los niños aprendan a cuidar al gatito.
  • Compartir la información. Si se estás planteando la posibilidad de incorporar un gato a tu familia, infórmate sobre la salud y la conducta de los felinos antes de adoptarlo. Comparte la información que reúnas con toda la familia.
  • Dale una alimentación adecuada. Es especialmente importante que lo alimentes con comida de alta calidad como las fórmulas para gatitos de EUKANUBA porque la mayor parte del crecimiento tiene lugar entre los 9 y los 12 primeros meses de vida. Nuestra comida está especialmente diseñada para suministrar energía a las células en crecimiento, lo que permite niveles elevados de actividad y satisfacen las necesidades de unas bocas y unos dientes pequeños y un estómago de menor capacidad.
  • Se realista. Los gatos pequeños requieren muchos cuidados. Los gatitos poseen altos niveles de energía. Al explorar su nuevo hogar, pueden utilizar una planta como retrete o volcar objetos por su entusiasmo. Si estos imprevistos te resultan excesivos, piénsalo dos veces antes de adoptar.
  • Busca los juguetes adecuados. Los gatitos son más propensos que los gatos mayores a morder, mordisquear y arañar mientras juegan. Los mejores juguetes son aquellos en los que las manos no quedan cerca del punto sobre el que se va a abalanzar el gato. Entre las opciones seguras están los juguetes blandos, como las plumas o las pelotas. Evita los juguetes con bordes afilados, hilos o piezas que se pueda tragar el gato.
  • Supervísalos con atención.  No se debe dejar que un niño se quede solo con un gato pequeño hasta que se tenga la seguridad de que jugarán de una forma adecuada.