Guía para perros adultos
de Eukanuba

Sólo porque ya no sea un cachorro no significa que no
pueda aprender algunos trucos nuevos.

Cómo criar perros y niños juntos

Si su esposo llega a casa una noche y anuncia que traerá a casa a una nueva esposa, se sentirá bastante enfadada. Cuando luego le informe que deberá respetarla, disfrutar de su presencia y compartir sus cosas con ella, bueno, es posible que comience a arrojarle ollas y sartenes. Sin embargo, cuando presentemos un bebé a un perro, actuará de la misma manera. De pronto, otra persona es el centro de atención. Y está sentada en el sillón del perro. Más aún peor, es posible que el perro sea encerrado en el lavadero donde no puede controlar el aullido extraño de ese intruso pelado. No es ninguna sorpresa que se sienta rencoroso. Por lo tanto, la clave es trabajar para construir una relación con los dos "bebés" desde el principio. Si realiza los pasos correctos, cuando Abril tenga tres años de edad, montará a Zamby como un pony, y ella adorará este momento. Es esencial que en primer lugar prepare a su perro para la llegada del bebé y luego establezca normas y límites sobre la interacción mascota/niño. También es crucial que controle cada interacción, debido a que los animales no pueden ser responsables de sus acciones. A continuación, se mencionan algunas ideas acerca de cómo hacerlo:

Antes de la llegada del bebé.

Incluso antes de que nazca su hijo, puede comenzar a realizar el trabajo básico con su perro.

  • Utilice lociones y champús para bebés en su cuerpo a fin de que se familiarice con los olores
  • Intente colocar los productos del bebé en una muñeca de plástico pequeña y permita que su perro la olfatee
  • Una vez que el cuarto del bebé esté preparado, permítale a su mascota inspeccionarlo
  • Instale sus rejas para bebés a fin de que pueda conocer los límites
  • Reproduzca cintas de bebés llorando durante intervalos cortos a fin de que su perro pueda acostumbrarse al ruido
Llegada del bebé a casa

Una vez que nazca su hijo, continúe con el "entrenamiento de olores" presentándole el olor del bebé a su perro antes de que llegue a casa proveniente del hospital. Usted o un pariente suyo deberá llevar a su casa una manta o ropa que tenga el olor del querubín para que el perro la huela. Luego, háblele con delicadeza a la mascota mientras le permite oler la manta o ropa. Déle bocadillos a fin de que asocie el olor con cosas positivas.

Cuando llegue el gran día, haga que la llegada sea tranquila con el fin de no excitar al perro. Luego:

  • Haga que la llegada del bebé sea en los brazos de otra persona que no sea la madre. Deje que la madre salude al perro.
  • Una vez que el perro se haya tranquilizado, haga que la madre sostenga al niño. Luego, deje que el padre le muestre el bebé a la mascota para su inspección. Déle bocadillos al perro para asegurar una correlación feliz.
  • Cuando el bebé se haya dormido, haga que los adultos pasen un tiempo prestando atención al perro. Si el niño se despierta y llora, tranquilice a la mascota indicándole que el chillido es algo normal.
  • Nunca deje a un bebé con un perro sin supervisión, independientemente de cuán "bueno" sea la mascota con él. Los animales son impredecibles y no se puede confiar en ellos.
Cuando el bebé comienza a caminar

Antes del primer año de edad, su hijo comenzará a gatear por la casa. Luego, de un momento a otro, caminará. El bebé estará curioso de explorar los alrededores, incluido su mascota. Es una buena idea apartar al perro durante este tiempo a fin de que pueda escaparle a esas pequeñas manos. Proporcione siempre comida en este apartamiento del perro. (Los perros podrían morder si sienten que su comida está siendo amenazada).

Los desafíos especiales de la primera infancia

Es fácil distraer y retirar a los bebés de poca edad si están molestando al perro. Sin embargo, la primera infancia presenta nuevos temas, debido a que su hijo tendrá ideas propias acerca de cómo comportarse. Y, debido a que ambos son impredecibles, será el momento más problemático para usted como padre de un hijo pequeño. Su hijo deseará jugar con el perro, pero desconocerá su propia fuerza o no podrá controlar sus movimientos (o emociones). Además, no podrá comprender el lenguaje corporal del perro, por lo tanto, no sabrá el momento en que el debe detener la interacción. Esto significa que deberá estar alerta cada hora que su hijo esté despierto. A continuación, describimos cómo afrontar este momento desafiante:

  • Establezca límites en el juego. A pesar de que los perros pueden armar algo de alboroto, no se debe esperar que lo hagan. Cinco o diez minutos de "zarandear al cachorro" son probablemente suficientes, a menos que su perro sea sumamente tolerante. Durante estas sesiones, déle recompensas verbales a su perro y quizá un bocadillo si se comporta de forma correcta.
  • Muéstrele a su hijo el significado de "delicado" sosteniendo su mano y acariciando a su perro al mismo tiempo.
  • Tenga usted el comportamiento que desea que su hijo imite. Respete todo el tiempo a la mascota y, si es necesario, repréndalo con delicadeza.
  • Léale libros a su hijo acerca de los animales para crear empatía. (Un habilidad difícil de desarrollar hasta que un niño sea más grande, pero inténtelo. Los niños son intuitivos y aprenden de forma rápida). Pregúntele cómo se siente Jorge el Curioso cuando se lastima o está asustado y luego intente aplicar esa lección a su propio perro.
  • Deje salir al perro al jardín siempre que sea necesario.
  • Nuevamente, supervise siempre a su hijo y a su perro cuando estén juntos.
Cómo establecer límites con los niños más grandes

Los niños más grandes son una compañía excelente para los perros, que reciben con los brazos abiertos su energía y espíritu. Y, de la misma manera, los perros son excelentes compañeros para los niños, ya que les enseñan empatía, compasión y responsabilidad a ellos. Dicho esto, deberá asegurarse de establecer normas de la casa a fin de que su canino reciba el respeto que se merece.

  • Enséñeles a los niños a "dejar descansar a los perros que están durmiendo". Nunca toque a un perro cuando esté comiendo o durmiendo. Hacer esto podría provocar una respuesta hostil, debido a que es posible que el perro se sienta amenazado.
  • Involucre a sus hijos en el cuidado de la mascota. Muéstreles cómo colocar el alimento en el plato, llenar el bol de agua y cepillar su pelo. Si su macota es demasiado pequeña para tomarla en brazos, muéstreles a sus hijos cómo hacerlo de forma correcta sin lastimarlo.
Cuando el perro es el recién llegado

Las personas tienen filosofías diferentes a la hora de adoptar cachorros: algunas desean entrenar a sus hijos y cachorros al mismo para que hagan sus necesidades en el lugar correcto, otras prefieren esperar hasta que sus hijos estén en edad preescolar o en la escuela primaria antes de comenzar de nuevo a limpiar el desorden. Cualquiera sea su elección, existirá siempre un período de transición. A continuación, se mencionan algunas ideas acerca de cómo superarlo sin problemas. Advertirá que son similares a aquellas incluidas en la sección anterior acerca de la llegada del bebé a casa.

  • Establezca una llegada tranquila a su casa
  • Cree un espacio de retiro para la mascota alejado de los niños
  • Debatan en profundidad acerca de cómo los niños deben tratar a las mascotas y luego demuéstreles cómo quiere que lo hagan
  • Supervise todas las interacciones

Los niños aprenden de los perros habilidades que durarán toda la vida y, de la misma forma, los animales adoran estar con los niños. Asegúrese de fomentar relaciones prósperas para todos enseñando el respeto por toda la familia. Luego, podrá disfrutar el momento de preparar la comida en paz mientras se entretienen uno al otro.